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“El abogado tradicional unipersonal está ya en riesgo de extinción”. Entrevista a Manuel Valero Yánez.

25 octubre, 2018

Esta semana en nuestro blog, tenemos el gusto de entrevistar a uno de nuestros abogados con más experiencia en la abogacía española: Manuel Valero Yáñez. Antiguo Vicedecano del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid y Presidente de la Asociación Pro Dignidad de la Abogacía, Manuel tiene una amplia visión de lo que la abogacía fue, es y será.

¿Cuántos años llevas ejerciendo?

46

¿Cuáles son tus especialidades?

Penal, Civil, Contencioso-Administrativo, Mercantil, Recurso de Casación y Recurso de Amparo

¿Cómo ha cambiado la abogacía desde sus inicios como ejerciente hasta nuestros días?

Ha cambiado mucho, tanto en cantidad como en calidad. La competencia ahora es salvaje y desleal, de modo que se está trabajando a precios indignos, con lo que la calidad de la prestación no puede ser buena. Es la mercantilización de la abogacía y del Derecho. El abogado tradicional unipersonal está ya en riesgo de extinción. La joven abogacía no tiene futuro en orden a fundar un despacho propio, con la única alternativa de convertirse en becario, falso autónomo, o abogado de empresa (in house) en los grandes despachos, con compensaciones económicas indignas en comparación al trabajo que realizan.

¿Cómo se adapta usted y su despacho a los nuevos tiempos de la abogacía?

Mi despacho está en el mismo lugar desde hace 40 años. Nunca hice publicidad ni tuve página web. Siempre capté a mis clientes por su satisfacción y el boca a boca. No me han faltado, aunque acuso la competencia desleal  a la hora de presupuestar un asunto y que el cliente emigre a otro abogado más barato, ya que los precios se están tirando por los suelos.

¿En qué situación crees que se encuentra la abogacía española en estos momentos?

Muy mal, pues la Administración de Justicia funciona fatal, con dilaciones indebidas escandalosas y mala atención en los Juzgados. Si la justicia es lenta no en justicia. Ello repercute en el cliente y en la cuenta de resultados del despacho, pues se trabaja el doble de tiempo y dedicación que antes, para cobrar la mitad o menos. Por otra parte, en la abogacía no existe espíritu gremial, de modo que cada día crecen los abogados mercenarios, cuya conducta se caracteriza por el “todo vale”, aunque sea ilegal o fraudulento.

¿Qué cosas mejorarías?

La abogacía carece de instituciones activas que defiendan a la profesión y su dignidad en todos los ámbitos. El CGAE es una institución anquilosada y los Colegios no tienen voz pública y menos defienden a capa y espada a sus colectivos, especialmente en el ámbito de la deontología profesional. Luego, es un colectivo individualista en el que prepondera el egoísmo mercantil por encima de todo, por lo que no hay elegante y ético compañerismo, y resulta inviable la unidad gremial para tener voz representativa ante las instituciones.

¿Has tenido problemas de morosidad en tu despacho? ¿Cómo valorarías no tener que preocuparte de la gestión de cobro de honorarios y sólo preocuparte de tu trabajo?

Excepcionalmente he tenido morosidad con algún cliente, pero hice jura de cuentas o demanda. Hoy día la “morosidad” de mi despacho está radicada en  los cobros a plazos que establezco con el cliente mediante la Hoja de encargo, aunque el cliente suele cumplir con esos plazos.

Como abogado con una dilatada experiencia, ¿Qué herencia cree que se le está dejando a los abogados del futuro?

Ya lo he expresado en la respuesta a una pregunta anterior

¿Qué valoras más de Best Defense?

Por el momento no puedo ofrecer una respuesta a esta pregunta, aunque me parece una iniciativa interesante y prometedora

¿Consideras que, hoy en día, para un cliente, es difícil dar con el abogado correcto?

Sin duda. Cualquier asunto lo puede llevar cualquier abogado, sin considerar su edad, su experiencia y conocimiento, pues con los recursos digitales que existen la “práctica forense” está al alcance de cualquier abogado. Ahora bien, el abogado correcto tiene otras dimensiones. Primero, la relación con el cliente debe ser siempre personalizada y de máxima atención. Segundo, el abogado debe tener experiencia forense y ser experto en la materia. Tercero, el abogado tiene que valorar los pro y contra del asunto, y así exponérselo sin ambages al cliente, aunque le tenga que decir que duda de que su pretensión pueda prosperar. Cuarto, dependiendo del asunto el coste del mismo hay que negociarlo con el cliente, en función de sus disponibilidades económicas, mediante Hoja de Encargo. Quinto, a partir de hacerse cargo del asunto la relación con el cliente debe ser continua, poniéndole al corriente de todo lo que vaya sucediendo, es decir, una atención exquisita.

¿Crees que el hecho de recibir valoraciones certificadas de tus clientes te puede permitir diferenciarte y que sea más fácil para los clientes tomar una decisión?

Ello, lógicamente, suma.

 

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